No hay ningún niño al que no le gusten los macarrones. Y en mi familia tampoco ningún adulto. Desde siempre ha sido mi plato estrella junto a la tortilla de patatas. Ahora, que mis hijos ya son mayores, cuando vienen a verme a casa siempre me piden que los haga. Y los devoran. Y el nieto también, así que hago mucha cantidad y es plato único. Aunque todos toman dos platos.
INGREDIENTES
1 paquete de macarrones pluma 250 gr
1 hoja de laurel
1 bote de tomate entero pelado 1 Kg
1 cebolla mediana
sal
1 cucharada de las de café de azucar
aceite de oliva virgen
2 cucharadas de harina
3/4 ltr de leche
1 cubito de starlux (optativo)
100 gr de chorizo cortado en cuadraditos
queso rallado
En un cazo ponemos a hervir abundante agua a la que habremos añadido la hoja de laurel, un chorro abundante de aceite y sal. Cuando rompe a hervir echamos los macarrones a los que movemos con una cuchara de madera para que no se peguen entre sí. Una vez que vuelva a hervir el agua les dejamos unos 15 minutos cociendo a fuego medio moviéndoles de vez en cuando.
Entretanto o con anterioridad habremos frito el tomate con la cebolla, sal y la cucharadita de azúcar (esto es para quitarle acidez). Si a los comensales no les gusta encontrar el tomate en trozos, una vez frito le podemos pasar por el pasapuré o triturarlo con la minipimer.
Ponemos en una fuente honda que pueda ir al horno el tomate ya frito y triturado en su caso. Una vez cocida la pasta la pasamos por agua fría y escurrida la echamos en la fuente. Mezclamos la pasta con el tomate y distribuimos por encima los trocitos de chorizo.
Con la harina y la leche hacemos una salsa bechamel que tiene que quedar bastante líquida y a la que podemos añadir la pastilla de starlux que le da un sabor muy bueno en vez de sal.
Echamos la salsa bechamel encima de los macarrones abriendo un poco los mismos con una cuchara para que la bechamel se mezcle con todos y no solo con los de arriba. Echamos por encima y en abundancia el queso rallado y lo ponemos a gratinar hasta que quede bien doradito el queso.
Entretanto o con anterioridad habremos frito el tomate con la cebolla, sal y la cucharadita de azúcar (esto es para quitarle acidez). Si a los comensales no les gusta encontrar el tomate en trozos, una vez frito le podemos pasar por el pasapuré o triturarlo con la minipimer.
Ponemos en una fuente honda que pueda ir al horno el tomate ya frito y triturado en su caso. Una vez cocida la pasta la pasamos por agua fría y escurrida la echamos en la fuente. Mezclamos la pasta con el tomate y distribuimos por encima los trocitos de chorizo.
Con la harina y la leche hacemos una salsa bechamel que tiene que quedar bastante líquida y a la que podemos añadir la pastilla de starlux que le da un sabor muy bueno en vez de sal.
Echamos la salsa bechamel encima de los macarrones abriendo un poco los mismos con una cuchara para que la bechamel se mezcle con todos y no solo con los de arriba. Echamos por encima y en abundancia el queso rallado y lo ponemos a gratinar hasta que quede bien doradito el queso.
Y YA ESTÁ.
1 comentario:
jajajaja con esto engordamos un montón.
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